Vertederos submarinos, la basura plástica de las profundidades

Una investigación que tomó 10 años y analizó los desechos de aguas marinas europeas, mostró que la basura humana no está solo en playas y costas, también ha llegado a lo más remoto de los océanos. Mientras los científicos encuentran hasta un 41% de plásticos en lo profundo, en los próximos días una nueva expedición irá al ‘continente de plástico’ de las superficies del Atlántico norte.

Los mares están contaminados. Ya se sabe que más de 6.4 millones de toneladas de basura terminan en los océanos cada año, según cifras de Naciones Unidas. El “continente de plástico” que flota y se desliza según las corrientes oceánicas, volverá a ser objeto -el próximo 7 de mayo- de una nueva expedición científica. Lo que se desconocía era la ‘profundidad’ del problema. Pero un estudio que tomó 10 años y que recogió cerca de 600 muestras en 32 áreas del Atlántico, Ártico y Mediterráneo dice que el desperdicio humano está en todas partes: playas, mar abierto y hasta el fondo más remoto.

La investigación, publicada esta semana en la revista Plos One y que utilizó imágenes de video, fotografías y muestras tomadas por redes de arrastre, parte constatando que la acumulación de basura en el medio marino “es una de las amenazas de más rápido crecimiento para la salud de los océanos”; que los organismos marinos confunden la basura con comida y así ésta llega a la cadena alimenticia, que aves  y tortugas marinas mueren enredadas en redes de pesca, y que aunque la basura que hay en las aguas es diversa, lejos, la más abundante es el plástico.

¿Dónde? En plataformas y taludes continentales, cañones y montes submarinos, montículos, cordilleras oceánicas y cuencas, a profundidades que van de 34 a 4.500 metros. ¿Qué? Plásticos, acumulados solo en los últimos 50 años, constituyen el 41% de la basura; hilos o redes de pesca, metal, vidrio, clinker (residuos de carbón quemado, arrojados por los barcos a vapor desde fines del siglo XVIII y hasta bien entrado el siglo XX), aportan otro 34%. Además de papel, cartón, tela, madera y otros objetos.

“La basura se encuentra en todos los lugares estudiados, desde las zonas más próximas a los centros de población” (como el Golfo de León situado a 2000 km de la tierra y  a 35 metros de profundidad) o “tan lejos como el océano Austral y a profundidades de 7216 metros en la zanja Ryuku, al sur de Japón”, señala la investigación, la primera a gran escala enfocada en qué tipo de basura, cuánta y sus patrones de distribución,

70% DE SUMINDEROS DE PLÁSTICO EN LO PROFUNDO

“Contrariamente a una idea común de que los artículos de plástico flotan en la superficie del mar, se ha estimado que el 70% de los sumideros de plástico están al fondo del mar”, dice la publicación. Se da como ejemplo de mayor acumulación en profundidades, la densidad del fondo marino Mediterráneo, de 0.4 a 48 artículos por hectárea (ha), versus la que flota en la superficie, de 0.021 artículos  por ha.

Pero la basura flotante puede llegar a las costas y allí ésta puede ser mayor que las de los fondos, “dado que existe una entrada adicional de residuos procedentes de fuentes interiores (sistemas artificiales de drenaje, usos recreativos, ríos, vientos). En las costas europeas, las densidades de basura pueden superar los 30.000 artículos de basura por km. lineal”. A pesar de lo anterior, es en las playas de Indonesia, Buzios y Río de Janeiro en Brasil, donde se han presentado las mayores densidades de desechos.

Corales atrapados en red de carga, a 950 metros.

Corales atrapados en red de carga, a 950 metros.

El problema del plástico en aguas profundas es que sus fragmentos “contienen una amplia variedad de contaminantes orgánicos persistentes que puede acumularse en los tejidos de los consumidores y se pueden transferir hacia arriba en las redes tróficas (cadena alimenticia) de los depredadores, incluidos los seres humanos”, se afirma.

Los autores del estudio, investigadores de toda Europa de 15 universidades y entidades, señalan que en al actualidad la basura del fondo marino es menor que la de playas muy contaminadas, pero a diferencia de la zona costera, hasta la fecha solo una pequeña fracción de la profundidad marina ha sido estudiado; en parte por los altos costos que implican los muestreos. La acumulación de microplástico en los ecosistemas de aguas profundas requiere urgente evaluación, advierten.

Es evidente que no se puede “bajar” a limpiar las profundidades de los océanos, con la misma facilidad con que se cubre o se clausura un vertedero en tierra. No queda más que prevenir.

Plástico a 2.500 de profundad.

Plástico a 2.500 de profundad.

OTRA EXPEDICIÓN

El próximo 7 de mayo una nueva expedición científica enfilará hacia el “Continente de plástico”, una enorme masa de residuos que flota en el océano, esta vez en el Atlántico norte, en el Mar de los Sargazos. Se intentará cartografiar el área y como en otras expediciones que han rastreado la sopa tóxica del Pacífico, obtener mayor información para concientizar y buscar salidas.

La misión de nueve personas y comandada por Patrick Deixonne, partirá desde Martinica en las Antillas, en un catamarán de 18 metros equipados con sensores que permitirán analizar los contaminantes presentes en el agua. La iniciativa, respaldada por la Agencia Espacial Francesa (CNES), el centro de investigaciones galo CNRS, la Agencia Espacial Europea y la entidad científica Mercator Ocean, tomará tres semanas, pero a largo plazo pretende de aquí a 2017 explorar los cinco mayores ‘giros oceánicos’ donde se concentran los mayores volúmenes de basura.