Ciudades sustentables, ejemplos a seguir

El uso de fuentes de energía renovables, manejo y gestión de residuos, áreas verdes, bajas emisiones de gases de efecto invernadero, son algunas de las cualidades de las ciudades reconocidas como las más “verdes” del planeta.

¿Será posible vivir en una ciudad densamente poblada de una manera humana, saludable y sostenible? La respuesta de los que a diario pierden horas de su vida metidos en los tacos y que en invierno sufren al mirar el horizonte lleno de smog, obviamente será: NO. Pero es posible, lo demuestran una decena de ciudades sustentables, que han logrado lo que parece casi imposible, hacer agradable la vida urbana.

Ciudades sustentables son las que satisfacen sus necesidades sin comprometer los recursos de generaciones futuras y cuidando el medioambiente. Varias categorías son las que se evalúan para estar en los distintos índices de ciudades ‘verdes’ del mundo, entre ellos emisión de carbono, uso de energías renovables, uso de tierra, agua y gestión de residuos, edificios con tecnologías verdes, transporte público y ‘gobernabilidad ambiental’ (qué tan presente está en la administración de las ciudades el tema medioambiental).

El Index GreenCity que realiza la multinacional Siemens y el premio que otorga en conjunto con C40 (Cities Climate Leadership Group; Grupo de ciudades líderes en medidas contra el Cambio Climático), de septiembre de 2013, reconoció a varias de las urbes que vienen figurando en las listas desde hace años.

Acá algunas de ellas:

Reykjavik, Islandia: tiene uno de los sistemas de transporte público más verdes del mundo, funcionan con energía de hidrógeno y cero emisiones; el 0,1% de su electricidad procede de combustibles fósiles, la ciudad funciona con energía geotérmica, gracias a sus numerosos volcanes.

San Francisco, EE.UU: lleva la delantera en energía, edificios verdes, transporte, agua y calidad del aire. Pero también es líder en la asociación con el sector privado para impulsar iniciativas ‘eco’. Es conocida, además, por una dura normativa para el manejo de residuos y emisiones, que obliga desde 2009 a residentes, comercio de comida y eventos a reciclar y compostar para evitar multas. Actualmente el 80% de su basura se recicla o composta, ganó el C40 Awards 2013 de la categoría. Fue de las primeras, en 2007, en prohibir las bolsas plásticas.

Copenhague, Dinamarca: es conocida por ser una ciudad líder en los esfuerzos por combatir el cambio climático. La energía eólica marina cubre buena parte de las necesidades de electricidad de la ciudad y un 10% de las del país. La bicicleta es el vehículo estrella; existen kilómetros de rutas exclusivas, muchos circuitos peatonales, transporte público libre de carbono; estaciones y aparcamientos gratuito de carga para vehículos eléctricos. Su Plan Climático para reducir sus emisiones a 0 de aquí a 2025, ganó uno de los C40 Awards 2013. Además, a nivel país, las metas son altas, para el año 2035 toda su electricidad y calefacción debe provenir de fuentes renovables, las termoeléctricas a carbón serán eliminadas al 2030 y para 2050 el 100% de la energía, en todos los sectores, debe ser renovable. La idea que hay detrás: “Un crecimiento económico verde asegura el futuro de Dinamarca. Visto en términos estrechos podemos llegar a pagar más por la energía… pero el país se beneficiará a largo plazo”.

Malmö, Suecia: Ir en bicicleta, caminar, compartir el auto, usar el transporte público, son parte de los ejes para aumentar la eficiencia energética en un 40% al 2030. Ya para 2020 deben alcanzar el 100% de energía renovable para la electricidad. Tiene el mayor parque eólico del mundo, gran cantidad de espacios verdes y ya en 2006 fue designada la primera ciudad sueca de Comercio Justo, todo un modelo de sostenibilidad.

Estocolmo, Suecia: fue la primera en ganar el título de Capital Verde Europea 2010, que desde ese año entrega la Unión Europea. Tiene un 40% de espacios verdes al interior de la ciudad; bajó sus emisiones de carbono a 3,4 toneladas per capita y espera llegar a 3 en 2015; Suecia en su conjunto produce 6 toneladas per capita, cuando la media europea es de 10 tds. El mayor reto era el de la calefacción –las temperaturas bajo cero en invierno pueden durar hasta cinco meses-, hoy el 75% de los edificios tienen calefacción con energías renovables y, además, producen electricidad. El número de usuarios del transporta público crece en desmedro del auto, incluso en invierno el 19% usa bicicleta, cifra que en verano sube a 33%.

Hamburgo, Alemania: Capital Verde Europea 2011, a pesar de tener los problemas típicos de una gran urbe, ha sabido encontrar soluciones verdes. Ha aplicado un programa de reurbanización en terrenos del centro que eran industriales, con estándares verdes. Lo mismo que en zonas de fábricas, barrios de inmigrantes y viviendas públicas.

Vancouver, Canadá: la ciudad más verde de Canadá y la segunda de América del Norte; quiere convertirse en la más verde del mundo para 2020 y así alcanzar la sostenibilidad en una generación. El 90% de su energía proviene de fuentes renovables, esencialmente hidroeléctricas, tiene bajas emisiones de carbono, es un centro mundial para la innovación de tecnologías limpias; tiene más de 200 parques y gran cantidad de techos verdes.

Portland, Oregon: tiene más torres residenciales con certificación LEED que cualquier otra ciudad de EE.UU. y fue la primera en adoptar un plan de acción contra el cambio climático, en 2007, para bajar sus niveles de emisiones a 2020, incluyendo todos los estamentos ciudadanos. Estaciones de carga para vehículos eléctricos existen desde 2008 y se sigue trabajando en diversas alianzas para fomentar la demanda de vehículos y transporte de este tipo.

Curitiba, Brasil: por sus 16 parques, 14 bosques y más de mil espacios verdes públicos, ha sido catalogada como la más verde de América Latina. Recicla el 70% de sus residuos y ha plantado 1.5 millones de árboles a lo largo de carreteras y caminos. Para mantener sus zonas de césped ni siquiera requiere de máquinas podadoras, pues un rebaño de ovejas que circula en los diversos parques se encarga de ello.

Bogotá, Colombia: Está lejos de ser perfecta, dicen en la misma ciudad, pero ha ido mejorando sustancialmente. Una de sus estrellas es el trasporte público, TrasMilenio (1.5 millones de usuarios por día), que ha reducido el uso del auto y se complementa con una eficiente red de ciclovías; ganó el C40 Awards 2013 en Transporte Urbano. También ha incorporado buses eléctricos e híbridos y empezaron a operar taxis eléctricos, como parte de un proyecto piloto. Tiene 107 metros cuadrados de zonas verdes por habitante, de las más altas en ciudades de población media, bajos niveles de generación de basura y casi total acceso de la población a agua potable.