“Neveras solidarias” debutan en España

Con un doble objetivo, solidario y ecológico, los refrigeradores públicos funcionan en plena calle para recibir todos los alimentos en buen estado que cada día desechan restaurantes, supermercados y particulares. Los más necesitados pueden tomar lo que necesitan y se ahorran cientos de kilos de comida que irían a dar a la basura. Hay interés de implementarlos en otras ciudades españolas y hasta en Bolivia.   

Debutó el 30 de abril en Galdakao, localidad que no llega a los 30 mil habitantes al sur de Bilbao, en el País Vasco, España, y ha sido un rotundo éxito. La ‘nevera solidaria’, como fue bautizada, está instalada en plena calle y hasta hoy ha salvado de la basura entre 200 y 300 kilos de la comida sobrante que cada día generan restaurantes, supermercados y casas. Pero lo más importante, en lugar de aumentar el tamaño de los vertederos, ayuda a alimentar a diario a los más necesitados.

Y es que botar comida cuando sigue habiendo hambre en el mundo, ya no es aceptable. En Francia se acaba de votar una ley –por unanimidad- que obliga a los supermercados a donar la comida en buen estado que habitualmente se desecha o inutiliza con cloro, por estar cercana a vencimiento. Las penas a los infractores van de elevadas multas hasta penas de cárcel.

La nevera solidaria es una iniciativa pionera en España, aunque la idea original es alemana: el año pasado fueron estrenadas dos “neveras públicas” en Berlín, de la mano del colectivo que a través de Foodsharing promueve desde hace años el intercambio de alimentos para evitar el despilfarro.

Como allá, en España se puede dejar todo aquello que no se alcanza a consumir, pero que está en buen estado, a excepción de alimentos o preparados con huevos, leche, carne o pescado fresco. Todo debe estar etiquetado con la fecha de vencimiento y en el caso de comida casera, la información de cuando fue elaborado.

La ‘nevera solidaria’ tiene una pequeña protección de madera para evitar confundirla con un artefacto abandonado y ha funcionado sin contratiempos; llenándose y vaciándose en la misma jornada y con gran civismo por parte de la población. “Hasta ahora, no hemos tirado nada, hay cientos de alimentos que la gente coge y deja, sin que se haya producido ningún acto de vandalismo”, señala su promotor Álvaro Saiz, de la Asociación Humanitaria de Voluntarios de Galdakao, fundación que distribuye alimentos de manera solidaria a familias pobres.

Fue en mayo de 2014, en Berlín, Alemania, donde se estrenó la idea original de las neveras públicas. De allí tomaron el modelo en España, donde ya hay dos funcionando y en proyecto al menos otras seis ciudades quieren implementarlas.

Fue en mayo de 2014, en Berlín, Alemania, donde se estrenó la idea original de las neveras públicas. De allí tomaron el modelo en España, donde ya hay dos funcionando y en proyecto al menos otras seis ciudades quieren implementarlas.

SOLIDARIO Y ECOLÓGICO

Aunque muchos lo desalentaron (“me decían que aquí no somos tan civilizados y no iba a funcionar, pero de momento está siendo un éxito”), pero Saiz insistió: “Llevaba mucho tiempo con la idea de montar un frigorífico en la calle para no desperdiciar comida, porque lo de los supermercados es vergonzoso”, dice.

“Esto no es caridad. Se trata de hacer uso de los alimentos que de otra forma terminarán en la basura, explica Saiz. “No importa quién lo toma – Julio Iglesias podría pasar por aquí y tomar la comida- al final del día se trata de recuperar el valor de los productos alimenticios y la lucha contra el despilfarro”, agrega, aunque concede que la mayoría de los usuarios son necesitados. E incluso hay personas que llegan con carritos a recoger comida desde otros municipios.

Bares y restaurantes son los principales “proveedores” de la nevera, aunque también llegan particulares. “Antes solíamos tirar un montón de comida”, dice un dueño de bar en Galdakao que con regularidad deja sus sobrantes, sellados al vacío, en el refrigerador: “es como darle a la comida una segunda oportunidad para terminar en el estómago de alguien”.

Como gran idea que es, la semana pasada se instaló en Murcia otra nevera solidaria. Hay noticias de una réplica en Arabia Saudí. Y hay ganas en otras localidades españolas que ya han pedido información para intentarlo: Alicante, Málaga, Tenerife, Durango, Amorebieta, Basuari, y hasta de Bolivia han llamado pidiendo una guía.